Ausencia probada




Ni siquiera por esa más que discutible excusa de la cuestión de estilo en las
mayúsculas. La tilde que envía Érika García desde Cuernavaca, Morelos, México
se les había caído del letrero. La prueba: que azúcar sí la lleva. Quizás este
sea un cartel pirata que no ha sido supervisado por la marca aludida, pero se
ve bastante elaborado (y grande) como para que fallar en una tilde no salte a
la vista.