A la guitarra una púa, a mágica un acento



Rosana Pérez nos regala una tilde para esta lonchería, un estableciemiento
que en México provee de alimentos para un lunch, lo que los locales
pronuncian lonch.

De rombos y trapecios



Técnicamente, nuestra tilde es un trapecio. No debería llevarse mal con
tanto rombo. La lona nos la regaló una bonita esquina de la colonia Roma.

Inciso. El papel de la publicidad

No soy de la idea de hacer cortaypegas de otras noticias. Pero este inciso de
fin de semana es corto y resume a la perfección el mensaje de fondo que AP
promulga.

Publicitarios agreden el idioma, por Gabriel Roselló, Sig lo XXI

El consumidor está expuesto a un continuo bombardeo publicitario.
Calculan los expertos que el ciudadano estadounidense medio habrá visto por
la pequeña pantalla, antes de su mayoría de edad, más de medio millón de
mensajes publicitarios distintos. Estas cifras sirven para argumentar
el increíble poder de la publicidad. Un caso concreto de su impacto es
el relativo al lenguaje.

Los creativos publicitarios buscan la llamada de la atención y para
conseguirlo no reparan en el cuidado del idioma. La agresión a la correcta
utilización de las normas gramaticales y los atentados al idioma son cada
vez más frecuentes. Urge una defensa del lenguaje, que los anuncios
publicitarios se ajusten a la corrección idiomática.

De esta forma se conseguiría un buen patrón de uso del idioma y la
actividad publicitaria serviría de escuela de buen decir y de buen
hablar.

Y a esto, ¿qué le hacemos?


Urgen algunos no acentos. En breve tiempo lo solucionaremos. De momento
nos limitamos a una función de denuncia, como nos propone Wendy
Mendoza desde Tepoztlán, Morelos, México.

Primaria y secundaria son ambas palabras llanas o graves que no
terninan en vocal, n o s. Esto es muy grave, se trata de una escuela.
Aunque ya estamos curados de espanto. ¿O acaso es una escuela de
portugués?

A aplicarse el cuento


Eso es lo que debería hacer el Diario Jaén. Más aun si sus conciudadanos se
lo piden. Gracias a Acentos perdidos España y al colegio Salesianos de
Linares.

Unas tienen, unas no


Nos encantaría ver esta tilde con su norma. A ver si en unos días alguien la
completa. A los defeños les doy una pista: está en Río Lerma y Río Amazonas.
Si alguien la escribe y la fotografía le regalamos... un lote de cien acentos.

Un acento en mi zapato



Se ve que hay cosas tan incómodas como una piedra bajo el talón. Pero, puesto
en su sitio, no debería molestar a nadie.

Enemigos de lo ajeno


La palabra 'mismo' queda sujeta a interpretaciones personales. Lo malo es que
también creyeron que la tilde le era ajena al vehículo. Eso sí, los vienevienes
(persona que con un trapo rojo en una mano 'ayuda' a estacionar a cambio de
unas moneditas, presumiblemente escrito junto) del lugar estuvieron
simpáticos.

Inciso. El buen diseño sí lleva acentos



Que las imágenes hablen por sí solas. Alguien que sabe acentuar y que sabe
diseñar no va a escatimar en tildes. Eso es seguro. Para eso vale la
creatividad.

Límite, limite o limité


Son varias las palabras que tendrían una triple dicción según se tilden. El DF
está atestado de limites. Lo que no hay mucho son límites. El contexto despeja
toda duda, pero no está de más tildar unas mayúsculas, sobre todo si teléfono
está tildado.

Un acento móvil



Por el DF circulan autobuses con letreros en los que se lee "Anunciese aquí".
Pronto los retrataremos aquí. Mientras tanto, Acentos perdidos Torrelavega ya
puso el primer acento móvil cántabro en una aguda terminada en volcal, n o s.

Problemas de visión



¿La solución está en el problema? Mejor dicho, el problema en la solución.

Las ganaron las ganas



“Godinez, venga, mientras nosotros acabamos la plaza, tú imprime el rótulo,
que hay que ponerlo ya.”
La plaza quedó preciosa, doy fe de ello, tras un
magnífico esfuerzo conjunto de la delegación y el Programa de Parquí-
metros. Pero la asociación vecinal no ha dado la talla: Juanacatlán,
Cuauhtémoc, Agustín, comité (*cómite...), Ibáñez, Mejía, Héctor y, como
se ve en el detalle, parquímetros se han quedado a medias.

¿Aceptarán trueque?



Quién sabe, quizás si colocamos la tilde nos la cambian por un par de
kilos de plátanos o por un quesito Idiazábal. Porque la ortografía de
este supermercado líder mexicano es más propia de un cartel manual de
mercadillo de barrio. ¿No creen?

Geometría incómoda


Y yo que siempre creí que los arquitectos eran metódicos y detallistas.
Extraña que profesionales que se dedican a la creatividad no encuentren
la manera de lidiar con un acento. Me refiero, obviamente, a quienes
diseñaron el logo...

Otro eslabón perdido


Magnífica foto de Lorena y sus amigos, de Acentos perdidos Perú. Aguda
terminada en vocal, n o s. Ya se la saben, ¿no?

Para siempre



Por obra y gracia de Acentos perdidos Venezuela. A buen seguro que Pancho
(Ministry of Silly Walks) se alegrará.

Doble paisaje


Natalia Mangariello tomó esta interesante fotografía en Venado Tuerto, pro-
vincia de Santa Fe, Argentina. En la mutua, habían tildado una o y olvidado
otra, la esdrújula. Bonitos el paisaje doble y las coordenadas locales.

Saludos para Natalia, Guillermo Coria y Wálter Herrmann, los venadenses
más famosos.

Nuestro aporte a la cultura



Es modesto, simbólico, pero aporta lo suyo. Tanto es así que, si en la
próxima valla no tiene dónde exponerse, habrá cumplido su misión.

Los acentos y el poner



Poner es un verbo interesante. En México, incluso, hay una acepción muy
usual que ni siquiera está entre las cuarenta y cuatro del diccionario.
Independientemente de ello, pensamos que a las señoritas y a sus seguidores
no les molestaría una tilde. El portero nos dejó hacer.