El peso de un acento



Cuando lo montaron, en Bogotá, este cartel resultó tan, pero tan largo, que
pensaron que sería bueno equilibrar el peso para evitar accidentes. Alguien
levantó la mano y dijo: ¿Sin acento, pesará menos? Y se perdió otro acento.

Cortesía de Marcelo del Castillo y Lorena Rivers, de Acentos perdidos Colombia.

1 comentario:

Carlos Gallego dijo...

Muy interesante, vuestro blog.
Es un tema muy original y resulta muy fuerte que profesionales del diseño y rotulación se dejen los acentos.
Os invito a visitar mi blog, cinemascomics, con el que participo en cultura.