A veces, al hablar, parecería que estamos jugando al teléfono estropeado (teléfono
descompuesto, en algunos países). Algunas palabras es escuchan más que se leen,
y así es que se van creando términos (?) populares que jamás se vieron en un
diccionario, por muy local que sea este. Les sucede mucho a los niños que
comienzan a hablar y que aún no saben leer. Pero claro, cuando lo escribe una
marca de tal calibre, que además se dedica a ellos, ella sola se pone en evidencia.
Por el momento, estos usos se consideran vulgarismos. En este caso, la explicación
es que la palabra pantufla viene del francés pantoufle. Si aun así se quiere escribir
lo que la gente dice, si se considerase que pantunflas se entiende más, habría
que escribirlo, al menos, en cursiva.
En esta ocasión no se trata de un acento (también vemos un famoso *tí con tilde)
pero los incisos de fin de semana irán presentando otras joyas de la lengua,
pues, al final, se trata de escribir bien. Enviado por VK Roldán.

