Falso palíndromo y nuevo país (Montevideo, Uruguay)

Ananá, ananás o piña, pero nunca anana, que me imagino será en inglés. Pero resulta que la palabra ananás viene del portugués, y tiene su origen en nana, que es la voz guaraní. Cuando veía en los yogures junto a strowberry o lemon ese extraño palabro me preguntaba qué anglosajón se la había inventado. Y resulta que no.


Pati Lera está dispuesta a llevar AP al Paisito, que así es como ellos llaman a su Uruguay*. Pati -envidia me da su paseo- encontró y corrigió este parabús en el bulevar Artigas de Montevideo y así ananás se volvió aguda. Extraña que arriba y abajo el cartel llevaba tildes, pero se habían dejado la piña guaraní. Guaraní también es el nombre de Uruguay, que lo recibe del río que desemboca en el de la Plata.


* Y esto me hace especial ilusión, no sólo porque AP pise un nuevo país. Tampoco es porque en lo personal haya haya dejado allí amores, eso no sería hablar muy objetivo, pero mi predilección por Uruguay es algo más espontánea y compleja al mismo tiempo. Nostalgia, exotismo, sosiego, lejanía y, al mismo tiempo, extraña familiaridad. Eso, choripán y murgas carnavaleras, Zitarrosa y Galeano, podrían ser el inicio de mi disertación.

Enviado especial a Acapulco (Gro, México)

¿Alguna vez han llevado un proyecto a lo largo de sus vacaciones? Les aseguro que se disfruta el doble, y además, está bien disfrutar y no olvidar los principios de uno. Carlos Alexis Lozano, por ejemplo, tilda en Acapulco. Hasta en los mejores hoteles.



10 razones para acentuar bien (La Paz, BCS, México)

Las diez razones que Malva Laura Miguel, maestra de la Universidad Mundial de la ciudad de La Paz, encontró para capitanear una brigada ortográfica en Baja California Sur, México. La empezó con sus alumnos en su ciudad. Aquí van varias fotos que envían, tantas como razones:

1. Por el buen gusto.

2. Por la conservación de las especies amenazadas (escuálidos, esdrújulas, etc.).

3. Porque aún hay quien le quiere echar ganas a un acento.

4. Por diversión.

5. Por el buen periodismo (citar mal a un entrevistado es im-per-do-na-ble)
y por respeto a los fieles.

6. Por una publicidad de calidad 
(¿si no le satisface su anuncio, le devolvemos su dinero?).

7. Por honrar a los revolucionarios mexicanos
y seguir sus pasos.

8. Por una educación de calidad (precisamente).

9. Por la correcta aplicación de la ley y contra la impunidad.

10. Y porque son muchos.

Gracias a Malva Laura y a su equipo de la Mundial, que además ha mejorado la visibilidad del motivo en cada tilde.





Fluyamos en el tráfico y fluyamos al leer.

Hoy ha llegado a AP un cartel de esos que uno quiere compartir como sea, porque es una verdad tan universal como necesaria y olvidada.

Lo de menos era que le sobraban dos tildes: en AP queríamos compartirlo. Pero, claro está, no podíamos hacerlo de otra manera que quitando las que estaban de más, porque esos 'donde' no eran pronombres interrogativos (quiero saber dónde el pobre tiene auto) sino nexos relativos (un país en el que el pobre tiene auto). Espero que el autor no lo considere una injerencia. Ya saben, disfruten los acentos, el autobús urbano, el metro y la bicicleta.


Nace AP Mendoza (Mendoza, Argentina)

A Lucas Prieto también le chirrió la falta de tildes como para tomar cartas en el asunto. En la región de Cuyo, al pie de los Andes, AP Mendoza nace de su mano y de la de sus amigos Sebastián Rodríguez, Rodrigo Domínguez y Lautaro Vera -diseñadores, programadores, fotógrafos. Ya han salido a la calle a hacer la primera redada acentuadora y aquí está el resultado, en versión blog y página de Facebook.


Gracias por el entusismo a AP Mendoza.



Buzón ciudadano móvil (Chilpancingo, GRO., México)

El ciudadano Alexis M. quiere difundir una sugerencia a través de AP. Y es que los vehículos oficiales de su localidad, Chilpancingo, además de ser bonitos estén escritos al completo. La protección de especies en peligro y la defensa de las minorías debería englobar a la tilde que aún puebla, aunque escasamente, el territorio de las mayúsculas. En este caso, la familia esdrújula.




AP se solidariza con José Gallego

A la vista, ese garabato hace daño. AP nunca ha grafiteado nada, y bien es cierto que esas mancha rojas de la foto de abajo no deberían estar ahí. Porque esas letras cinceladas del fondo, ahora rojas, no deberían haber seguido estando. Etiquetas: memoria, ley, franquismo. Aquí la historia.

Foto: Pepe Olivares / El País.

Cuando las trabas vienen de dentro (Rionegro, Colombia).


Aunque él no las esperaba, en un pueblo colombiano, situado en el departamento de Antioquia y de nombre Rionegro, a David Montoya Soto le pusieron trabas. Es estudiante de Periodismo y Comunicación Social y en los letreros de la fachada de una facultad, en las mayúsculas, se habían volado los acentos. Hubo a quien le pareció extraña la fijación de David, sobre todo porque él era alumno de otra universidad. Pero pasaba por allí a diario, y lo que más le preocupaba, aunque no me lo ha dicho lo sé, era la actitud de aquellos que dicen preparar a los jóvenes para la vida. Pero a los jóvenes del periodismo y de la comunicación social, esto es, los de la denuncia, el cambio y todas esas nobles misiones que se  les suelen atribuir a los comunicadores hoy, poco tenía que importarles que aquella no fuera su universidad. Porque deben tener esas misiones, y a veces también las tienen.


David no era el único que quiso ponerle una tilde al enorme letrero de la facultad -para eso hizo un sondeo-, pero sí fue el único que la puso. Por eso fue al único al que llamaron vándalo, porque alguien de la dirección académica se lo había querido impedir y no supo aceptar que David tenía más valor que él, que trabajaba ahí, o si no, que por lo menos sabía mejor que él que las mayúsculas también debían llevar tilde. Aquella universidad era Catolica y ahora es Católica. Porque además de tener la tilde, los católicos ponen especial cuidado las formas -yo también crecí en sus aulas-, pero esta vez se habían despistado y no querían sufrir escarnio. No era escarnio. Quizás alguien no pensó que la tilde faltante podía ser para David, según como se mire, un pequeño sacrilegio. De otro tipo, vamos. Pero hacerla quitar una vez que David la había reparado es una falta de humildad tremenda, y más incluso viniendo del profesorado que sin duda es católico y docto. Querer trabar la vocación de David y desaprovechar los planes que tiene para mejorar su municipio, que me los ha contado, es un sacrilegio católico, laico y educativo como la copa de un pino.

Al final, David insistió tanto que nadie evitó que pusiera otra vez su tilde. Quizás consiguió hacer pensar a alguien porque, de momento, ahí sigue la rayita con su forma y color más parecidos de que fue capaz un ciudadano responsable que pasaba por ahí.


(Lo único que hizo David fue compartirme las fotos y contarme los hechos. La redacción, el tono y las conjeturas presentes son responsabilidad absoluta del autor de este blog. Espero que David y los maestros dialoguen y puedan avanzar en la misma dirección. Con tilde en la ó.)

AP desembarca en Guatemala

Había un acento corregido en Guatemala, cuentos de Los acentos perdidos en algunas de sus librerías, pero ahora hay un ejército de acentuadores pacientes y positivos que, sin enfadarse demasiado pero siendo persistentes, están dispuestos a aportar su conocimiento a mejorar el entorno escrito.











Anita Castellanos, estudiante de comunicación en la Universidad del Istmo, envía fotos desde Ciudad de Guatemala; Wendy del Cid, Ana García y María José Sierra nos mandan fotos de Ciudad San Cristóbal; Bomnielly Mariela Bosch Quintana lo hace del centro comercial Oakland, de Ciudad de Guatemala; Kimberley Estupiniáin lo hace desde su auto atravesando la Zona 1, también en Ciudad de Guatemala; 






Adriana Aycinena y Raisa Cifuentes desde la Zona 11; Anna García desde Panajachel, un lugar impresionante junto al lago Atitlán; Carmen Carrillo y Andrea Pullin desde un lugar que no nos cuentan. Todos ellos envían fotos, pero detrás hay más compañeros y, seguramente, al menos un maestro. Todos ellos deberían caber en esta entrada.

El riesgo del solista (Coatzacoalcos, VER, México)


Imagino que, al principio, al solista le da más pavor enfrentarse al escenario que al resto de miembros de una banda. El solo tiene la peculiaridad de que puede poner a muchos en evidencia, de la misma manera que bordar un solo tampoco es cualquier logro. Cuando se trata de esta palabra escrita, sucede igual. El solo que equivale a sin compañía es el que nunca se tilda. El otro, el de solamente, según el contexto y el juicio de cada uno. Habrá más formas de decirlo y mientras haga falta intentaremos siempre inventar una nueva. Gracias a Gabriela Boylan, de Coatzacoalcos, Veracruz, México, que se lo encontró en la prensa.

La ortografía es un mal negocio

Si a quien editó esto le fue bien, apaga y vámonos. Espero que no haya tenido mucho público. Manual de ortografía comprado en el metro de Ciudad de México con tres fallos en cuatro palabras en la contraportada. Aunque no es la idea principal de AP, de vez en cuando es imposible evitar algunas fotos sin intervenciones.

(Ahora, una vez publicada la foto, me ha entrado la duda de si será una especie de desafío para después de leído el manual. Uno ya ni sabe. ¿Qué piensan ustedes? Yo digo que todo es posible. Y que, de serlo, muy malo el 'desafío'.)

Póngame uno de esos



A final del año pasado sucedió algo insólito. A Fernando Rueda, colombiano de Bucaramanga, algo lo desvelaba: su esposa pensó abrir un negocio y decidió que sería de churros. Luego pusieron un cartel -Churro mio- y al fin, con todo listo, el negocio abrió.

Pero había algo que no les cuadraba a Fernando y su mujer. Fue el cuñado de Fernando quien lo vio.

- Oigan, ahí le falta algo.
- ¿Qué le falta?
- Algo. El acento.
- Es italiano.
- Será italiano, pero no se nota.
- En italiano 'mío' no lleva tilde.
- Pero churro es churro también en español.
- Pero mío es mio, no mío.
- Cierto, aunque también es una marca.
- Una marca en español.
- ¿Y qué hacemos?
- No sé.

De pronto, Fernando recordó algo.
- Espera.

Fernando abrió su casilla de correo y redactó un mensaje. Las dudas de Fernando eran razonables. Hubo un par de correos de intercambio y después varios días sin comunicación.

Y al fin, un día, llegó esto.

Y con ello, esto otro: "Fue mi cuñado quien encontró el error. Al fin hicimos
el cambio y quedamos muy tranquilos. Era italiano, pero aquello no estaba muy claro. Les comparto la foto después del trabajo del publicista."

Hay un particular regusto en las cosas bien hechas. No hace falta explicarlo, basta con que seamos sujetos, no objetos. Igual que Churro mío no es Churro mio, sino Churro mío, y ahora extrañamente, seguro que todo sabe mejor.

Colón de los colonenses

Después de varias semanas, AP tiene material nuevo y en concreto dos fotos verdaderamente épicas. En Argentina, los maestros Fernando Catelotti y Emilce Saffer y la bibliotecaria Elda Brassesco han comenzado una campaña de reparación de daños y perjuicios para su ciudad entrerriana, Colón. Algunos la situaban al final del intestino grueso, pero su ciudad, y doy fe de ello porque los visité hace menos de un mes, queda en el mismo lugar donde la fundó Justo José de Urquiza: a orillas del río Uruguay. En la foto, Fernando y varios alumnos del colegio Narciso Goiburu. Debo una disculpa por la demora y agradecimientos infinitos a los dos ideólogos. Y a la familia Catelotti por su ilimitada hospitalidad.


Alcalá (Madrid, España)

¿Se imaginan el nombre de esta calle sin tildar? Desde esa calle de Madrid, España, Napoleón Pérez se nos suma a la campaña enmendadora de fallos. Y es que esa falsa norma de que las mayúsculas no llevan tilde data de los tiempos de las máquinas de escribir y las imprentas que se volvían locas al poner un santo acento. La ausencia de tildes en mayúsculas a algunos les molestan más, a otros menos, pero esa excusa es de la época analógica, vamos, muy lejos de la que nos toca.



Que sí, que no


Dos excepciones, porque intentamos publicar siempre acentos colocados y no meras fotografías de errores, que por internet de eso circula mucho. No tenemos manera de pegar una tilde tan grande en lo alto de un estadio como este, el Olímpico Pascual Guerrero de Cali, pero los representantes de la FIFA de Colombia nos podían haber ahorrado el decirlo. Tamaño error... Por muchos menos centímetros que esos se han errado goles decisivos. A ver si se enteran. La foto la envía Anabel Correa, una humanista y cortazariana, según rubrica su escrito, y no nos queda duda.

Por otro lado, Miguel Zulaica encontró esto en un pueblo de Salamanca, España, de nombre La Alberca. A corregir lo correcto se le dice ultracorregir, y de eso Dios nos libre a todos, o en su ausencia, la cultura. Qué bueno que contra los ultracorrectores siempre habrá sencillos correctores, aunque se olviden los signos (¡).