
...falta un acento. Visto a través de los años, el marino genovés, además de por su arrojo y su talento, seguramente no debería ser un modelo de muchas cosas. Además, eso seguro, llegó varios siglos tarde, mucho después que los vikingos.
Pero no es como para quitarle hasta la tilde. ¿O sí? Al menos en español, donde no decimos Columbus, como en otros idiomas. (Curiosamente, la wikipedia en castellano no menciona su procedencia, solamente la inglesa se atreve con Génova). Como sea, los habitantes de la ciudad argentina homónima, de gentilicio colonenses, se merecen su tilde, porque los nombres propios también tienen ortografía. No es lugar ni entrada para hablar de anatomía intestinal.
Por otro lado, lo de la esdrújula está muy claro, ya que, por muy argentino que uno sea, jamás leerá /disfrut'ela/.

Isaac Ponce, de Zacatecas, México, nos envía sus aportes. Por lo general, pocos perciben la omisión de tildes en mayúsculas como falta grave. Pero no por eso debemos olvidar la responsabilidad de quien la comete. El esquema de cartelería de las carreteras de México no incluye acentos. Si otros tuviéramos la oportunidad de llegar a todos los cruces y avenidas del país, humildemente, creo que seríamos más responsables que los señores de vialidad. 














